Los comienzos del LED

Dr. Riccardo Ferrari
22 de noviembre de 1998
El origen de una idea (1984)
En septiembre de 1984, unos amigos me hablaron por primera vez del proyecto de crear una carrera de Ingeniería Electrónica en Asunción, Paraguay. Mi esposa y yo habíamos ido a visitar a Anna y Livio Michelini, compañeros de nuestros años universitarios, quienes trabajaban en Brasil en un programa de cooperación internacional.
Fue allí donde conocimos más profundamente la experiencia del AVSI (Asociación de Voluntarios para el Servicio Internacional), una organización comprometida con una forma de cooperación distinta, centrada en la persona como recurso primario de todo progreso.
Una cooperación centrada en la persona
A comienzos de los años ochenta, los grandes proyectos de infraestructura empezaban a mostrar sus límites. Frente a ellos, el AVSI proponía una cooperación basada en el encuentro entre personas, donde el voluntario y la comunidad local construían juntos.
Esta visión implicaba compartir no solo recursos técnicos, sino también experiencias culturales, respetando la identidad de cada pueblo y promoviendo una colaboración auténtica.
El proyecto en Paraguay
Desde hacía años, el ingeniero paraguayo Luis Alberto Meyer, primer coordinador de la Facultad de Ciencias y Tecnologías de la Universidad Católica de Asunción, buscaba interlocutores para crear un departamento de Ingeniería Electrónica.
Una primera respuesta vino del ingeniero italiano Carmelo De Blasi, quien trabajaba en Asunción desde 1982 preparando el proyecto y estableciendo vínculos con el AVSI.
La decisión de participar
En diciembre de 1985, ofrecimos formalmente nuestra disponibilidad para trabajar en el proyecto. El plan, titulado “Laboratorio Escuela para la Formación de Ingenieros en Electrónica”, fue aprobado en mayo de 1985 por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia.
Durante los meses siguientes, establecimos contactos con universidades, empresas y asociaciones científicas, preparándonos técnica y culturalmente para la tarea que nos esperaba.
Llegada a Asunción y primeros desafíos (1986)
Llegamos a Asunción el 14 de noviembre de 1986. El proyecto estaba retrasado y el pequeño laboratorio existente sobrevivía con recursos escasos. Allí conocimos más profundamente a Gerónimo Bellassai, quien se convertiría en una figura clave del desarrollo del LED.
Desde el primer día quedó claro que la colaboración requería transformar las diferencias culturales y metodológicas en una oportunidad de crecimiento común.
La construcción del proyecto académico
Durante 1987 se trabajó intensamente en la definición de los planes de estudio de Ingeniería Electrónica e Ingeniería Informática. Se formaron grupos mixtos de docentes locales e italianos, responsables conjuntamente de los contenidos y de la enseñanza.
Este método de cooperación directa demostró ser una fuente de enriquecimiento mutuo y una base sólida para la identidad académica del nuevo departamento.
El inicio de las clases (1988)
El 9 de marzo de 1988 comenzaron oficialmente las clases con unos ochenta estudiantes. El programa era exigente, con una fuerte carga teórica y práctica, y supuso un desafío tanto para estudiantes como para docentes.
Tras momentos de dificultad y confrontación, se consolidó una identidad basada en el esfuerzo, la seriedad académica y la maduración personal.
Consolidación e impacto
En noviembre de 1988 se inauguró el primer edificio del LED. Los laboratorios comenzaron a producir tarjetas electrónicas, software y servicios para empresas, además de apoyar la formación académica.
En 1989 se realizó la primera conexión a Internet desde Paraguay, marcando un hito tecnológico impulsado desde el LED.
Un legado compartido
Muchas personas contribuyeron al nacimiento y desarrollo del LED: algunas con recursos, otras con ideas y otras con trabajo. Todas ganaron de esta experiencia más de lo que aportaron.





